Pastel de berenjena

La berenjena es muy fácil de digerir y nos da la posibilidad de hacer muchas recetas. Este pastel de berenjenas es un buen ejemplo de ello. ¡Rico!

Receta de pastel de berenjena

Ingredientes para preparar pastel de berenjena

  • 2 berenjenas de tamaño medio
  • 1/2 cebolla picada finamente
  • 6 huevos
  • 1/2 l. de nata líquida
  • El zumo de un limón
  • Aceite de oliva
  • Harina
  • Pan rallado
  • Sal

¿Cómo preparar pastel de berenjena?

  • El primer paso que damos en la receta de este pastel de berenjenas al horno, es lavar y pelar las berenjenas para luego cortarlas en rodajas finas.
  • Hecho esto, metemos las berenjenas en agua con el zumo de limón y un poco de sal y las dejamos tapadas durante aproximadamente media hora para que suelten su jugo amargo.
  • Pasado ese tiempo, seguimos con la receta del pastel de berenjenas: enharinamos sólo la mitad de las berenjenas, las freímos en aceite de oliva y las sacamos a un plato con papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
  • La otra mitad de las berenjenas las rehogamos con la cebolla picada.
  • Para dar forma al relleno del pastel de berenjenas, mezclamos los huevos con la nata y con el refrito de berenjenas y cebolla. Batimos hasta que quede una masa fina. Echamos un poco de sal.
  • Untamos un molde para pudin con un poco de aceite y espolvoreamos una capa fina con harina o pan rallado para que se desmolde luego más fácilmente.
  • Colocamos las rodajas de berenjenas fritas en el fondo del molde, vertemos sobre ellas la mezcla de los huevos y nata. Colocamos el molde del pastel de berenjena en el horno a 180ºC al baño María y tapamos con papel de aluminio.
  • Cocinamos el pastel de berenjena durante unos 25 minutos, o hasta que quede esponjoso. Desmoldamos y servimos el pastel de berenjena bien caliente.
  • Foto orientativa: La.Blasco
Nota del autor:

Por si hace falta convencerte de las bondades de este pastel de berenjena, debes saber que la berenjena es una verdura que no sólo es muy fácil de digerir, sino que además es recomendable para cualquiera que sufra digestivos, ya que resulta beneficiosa para el hígado y para el mantenimiento de la vesícula biliar.